Estás en: Inicio > Seguridad Social > Protección de la Seguridad social
 
General
Top descargas
Elergonomista
Objetivos
Contenido
Estadística
Imágenes
Notas técnicas
Carga física
Carga psíquica
Condiciones ambientales
Organización empresarial
Normativa comunitaria
Normativa extracomunitaria
Formación
Utilidades
Contactar
Enlaces
Galería multimedia
Suscripciones
Jurisprudencia
Servicios de Prevención
Foro
Software

Protección de la seguridad social

1. Las contingencias protegidas.

Las contingencias que protege el sistema de la Seguridad Social son las siguientes:

  • La pérdida de salud motivada por una enfermedad común, una enfermedad profesional, un accidente de trabajo, un accidente no laboral, la maternidad o una situación de riesgo por embarazo.
  • La pérdida de la capacidad de trabajar, con la consiguiente pérdida de salario, motivada por la incapacidad temporal.
  • La pérdida de la capacidad para trabajar de forma permanente motivada por accidente laboral, accidente no laboral o enfermedad común o profesional.
  • La maternidad.
  • La jubilación contributiva motivada por la edad de la persona.
  • El desempleo.
  • Las cargas familiares, ya sean por hijo a cargo, es decir, por hijos menores de 18 años o mayores de 18 años pero incapacitados, por tener al meneos tres hijos o por partos múltiples.
  • El fallecimiento del sujeto, es decir, el sujeto que aporta ingresos, cuando éste deja personas a su cargo.
  • La situación de invalidez contributiva.
  • La vejez, es decir, ser mayor de 65 años, con independencia de que la persona tenga capacidad para trabajar o no.

2. La especialidad de las contingencias profesionales. El accidente de trabajo: Configuración legal. La enfermedad profesional.

El riesgo común es la enfermedad común y accidente no laboral. El riesgo común viene definido en la ley general de la Seguridad Social por exclusión, ya en el artículo 117 lo define como todo riesgo que no es profesional.

El riesgo profesional es la enfermedad profesional y el accidente laboral o de trabajo.

El accidente de trabajo viene definido en el artículo 115 de la ley general de la Seguridad Social. Se entiende por accidente de trabajo toda lesión corporal que el trabajador sufre con ocasión o por consecuencias del trabajo que ejecuta por cuenta ajena. De esta definición podemos deducir tres elementos necesarios para que exista un accidente de trabajo.

  • Que exista una lesión corporal.
  • Que el trabajo sea realizado por cuenta ajena.
  • La relación de causalidad, es decir, que el trabajo haya sido el causante de la lesión.

A) La lesión corporal.
Para que exista un accidente de trabajo es necesario que el accidente en el trabajo haya causado al trabajador una lesión corporal.
En un principio sólo las lesiones físicas eran consideradas como accidente de trabajo, pero posteriormente la jurisprudencia ha incluido también a las lesiones psíquicas( estrés, depresión, etc). Además, la jurisprudencia reconoce como accidente de trabajo tanto las lesiones corporales que se producen de forma brusca o imprevista como las lesiones corporales que se producen de una forma paulatina y a lo largo del tiempo (enfermedad), siempre que se pruebe que el trabajo es el causante de la lesión.

El accidente de trabajo se distingue de la enfermedad profesional en que la enfermedad profesional tiene que estar incluida dentro de una lista de enfermedades profesionales para una profesión concreta.

Por tanto, tendrán la consideración de accidente de trabajo:

  • Las enfermedades, no incluidas en ele punto siguiente, que contraiga el trabajador con motivo de la realización de sus trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tiene como causa la realización del trabajo.
  • Las enfermedades padecidas con anterioridad por el trabajador pero que se agraven como consecuencia de una lesión sufrida por un accidente de trabajo.
  • Las enfermedades intercurrentes, que son todas aquellas enfermedades consecuencia de un accidente de trabajo que resulten modificadas en su naturaleza, duración, gravedad o terminación a causa del medio donde se sitúa al paciente para su curación o los medios que se utilizan para su curación. Por ejemplo, un trabajador tiene un accidente de trabajo y estando en el hospital se contagia de hepatitis, esta enfermedad se considerará un accidente de trabajo.
  • El trabajo por cuenta ajena.

Para que exista un accidente de trabajo es necesario que el trabajador realice una actividad por cuenta ajena, ya sea dentro del Régimen General o en cualquier otro Régimen especial, a excepción de los trabajadores del Régimen Especial de Trabajadores del Hogar, porque en este régimen no está prevista la figura del accidente de trabajo.

Frente a esta regla general también hay trabajadores por cuenta propia que si están protegidos frente a accidentes de trabajo, estos son los trabajadores agrarios y los trabajadores del mar, aunque es cierto que la protección nos es tan amplia como para los trabajadores por cuenta ajena.

  • La relación de causalidad.

Para que exista un accidente de trabajo las lesiones tiene que tener como causa el trabajo. La necesidad de la existencia de una relación de causalidad entre el trabajo y la lesión viene dada en la definición de accidente de trabajo en el artículo 115: Se entiende por accidente de trabajo toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo. Según esta definición tenemos que distinguir dos tipos de causalidad:

  • Una causalidad directa: Por consecuencia del trabajo.
  • Una causalidad indirecta: Con ocasión del trabajo.

La relación de causalidad directa se expresa en el artículo 151.3, se presume que es accidente de trabajo, salvo prueba en contrario, las lesiones que sufra el trabajador durante el tiempo de trabajo y en el lugar de trabajo. El lugar de trabajo es todo el recinto de la empresa y el tiempo de trabajo es desde que comienza la jornada laboral hasta acabar la misma.

La relación de causalidad indirecta, en este caso el trabajo no es el causante directo de la lesión sino que es el causante indirecto. El accidente de trabajo ocurre fuera del lugar de trabajo y fuera del tiempo de trabajo, es el accidente in itinere.

El accidente in itinere es el accidente que sufre el trabajador al ir o volver del lugar de trabajo, ya que sea la empresa, el taller o el lugar donde han mandado al trabajador. Se considera que el trabajador va o vuelve del trabajo cuando va desde su domicilio habitual a la empresa y viceversa, se considera como domicilio habitual el adoptado en cada caso siempre que ello no implique un aumento del peligro en el recorrido.

La jurisprudencia da una serie de requisitos que deben cumplirse para que un accidente in itineresea considerado como un accidente de trabajo:

  • Un elemento teleológico, que el fin que se busca con el desplazamiento es ir al lugar de trabajo o volver del lugar de trabajo.
  • Un elemento topográfico, que el camino que se elija para ir o volver del trabajo sea el habitual siempre que ese camino no añada peligrosidad al recorrido.
  • Un elemento cronológico, que el tiempo utilizado para ir o volver del trabajo sea un tiempo prudencial, se entenderá por un tiempo prudencial el utilizado con la diligencia de un buen padre de familia, no añadiendo peligrosidad al recorrido.
  • Un elemento mecánico, que el medio de transporte que se utilice para el desplazamiento sea el adecuado, que no esté prohibido de forma justificada  por el empresario y que el medio de transporte sea utilizado razonablemente por el trabajador. 

Si algunos de estos elementos si incumplen no se considerara que existe un accidente de trabajo. En todos los casos el trabajador tendrá que ser el que demuestre que el accidente es in itinere.

Además, también tendrán la consideración de accidentes de trabajo:

  • Los accidentes con ocasión o por consecuencia de la realización de tareas que, aún no siendo las propias del trabajador, las realiza por mandato del empresario o por propia iniciativa buscando el buen funcionamiento de la empresa, esto es el accidente de trabajo en misión. El accidente de trabajo en misión puede tener una causalidad tanto directa como indirecta.
  • Los accidentes que sufra el trabajador con ocasión o por consecuencia del desempeño de funciones de representación sindical, o al ir o al volver de dichas funciones.
  • Los accidentes sucedidos en actos de salvamento y en otros de naturaleza análoga, siempre y cuando tengan conexión con el trabajo. Estos actos de salvamento no son por la propia actividad del trabajador pero tiene que ver con la actividad laboral.

Hay una serie de supuestos en los que la lesión que sufre en el trabajo es causada por la imprudencia pero no se rompe la relación de causalidad y, por tanto, son accidentes de trabajo, estos casos son:

  • La imprudencia simple o la negligencia, cuando una persona sufre un accidente por propia negligencia simple entonces no se rompe la relación de causalidad y por tanto, se considera accidente de trabajo.
  • La negligencia que se produce realizando el trabajo y que se deriva de un exceso de confianza que tiene el trabajador por la repetición continuada de una misma actividad, esta negligencia no rompe la relación de causalidad y se considera accidente de trabajo.
  • La culpa o dolo de un tercero, ya sea el empresario, otro trabajador o una persona ajena a la empresa, que provoca una lesión en un trabajador no rompe la relación de causalidad y , por tanto, se considera accidente de trabajo.

Hay una serie de supuestos que pese a que el accidente se ha sufrido en el trabajo no existe relación de causalidad y, por tanto, no existe accidente de trabajo, estos son:

  • Los accidentes debidos a un fenómeno de fuerza mayor que sea ajeno al trabajo. No se considerara fuerza mayor ajena al trabajo la insolación, el rayo u otros fenómenos análogos de la naturaleza.
  • La lesión provocada por imprudencia temeraria o dolo del propio trabajador que sufra el accidente.   

  
La enfermedad profesional es la enfermedad causada por el trabajo. La enfermedad profesional se diferencia de la enfermedad común en que la causa de la enfermedad es el trabajo, mientras que en la enfermedad común el trabajo no es el causante.

La diferencia entre una enfermedad profesional y un accidente de trabajo causado por una enfermedad, consiste en que para que una enfermedad sea profesional es preciso, no solo que sea causada por el trabajo si no que la misma aparezca recogida en una lista de enfermedades profesionales referida a una profesión determinada y causada por unos agentes concretos.

La enfermedad profesional tiene una serie de privilegios que el accidente de trabajo no posee, estos privilegios son.

  • Cuando una persona sufre una enfermedad profesional el empresario está obligado a cambiarla de puesto de trabajo.
  • Todas las empresas que tengan puestos de trabajo con riesgo de enfermedad profesional están obligadas a practicar un reconocimiento periódicos para cada tipo de enfermedad.

En el caso de que el empresario incumpla estas obligaciones se le declarará responsable del pago de todas las prestaciones que pueda generar el trabajador por enfermedad profesional.

Si el empresario no pudiera cambiar el puesto de trabajo a un trabajador entonces el trabajador tendrá que cesar con derecho a que la empresa le abone el salario integro durante los doce meses siguientes, después de estos doce meses tendrá derecho a otros seis meses de salario integro pagados por el INSS y tras estos seis meses pasa a percibir pasa a percibir a percibir una prestación por desempleo durante doce meses de salario integro. En todo este tiempo el trabajador tendrá que estar apuntado como demandante de empleo, teniendo un derecho de preferencia a la hora de buscar un empleo.

Cuando existen sospechas de que los síntomas que tiene un trabajador pueden ser constitutivos de enfermedad profesional, mientras se somete al trabajador a un diagnóstico para valorar si dicha enfermedad profesional, el trabajador se encontrará en período de observación. El periodo de observación tiene una duración máxima de seis meses prorrogables en otros seis meses y durante este período se considera al trabajador como en un periodo de incapacidad temporal.

 


©2004 Elergonomista.com